Aves reproductoras de Bluemacaws España S.L Cacatúas
La cacatúa alba es sin duda una de las especies más exigentes para con sus dueños. Se trata de un pájaro que desarrolla una dependencia de sus dueños enorme y a la hora de decidirse por esta especie, sería muy interesante plantearse tener una pareja, ya que crear un vínculo de dependencia demasiado fuerte con los dueños es algo que a medio plazo puede pasarnos una gran factura.
No es una excelente habladora, pero las palabras que aprende puede repetirlas constantemente, sobre todo si decide que hablar es una buena manera de captar la atención de sus dueños.
Desde mi punto de vista, la moluccensis no debiera ser una cacatúa mascota. Es la más exigente de todas ellas, no soporta la soledad, sus gritos son realmente insoportables dentro de una casa, además de todos nuestros loros, son las únicas que suelen gritar en medio de la noche sin motivo aparente. Su pico es destructivo como el de pocas aves, y por si todo esto fuera poco, se trata de una especie en grave peligro de extinción, por lo que tampoco parece razonable su venta como mascota.
En mi caso, esta especie la reservamos exclusivamente para criadores que nos garanticen que las van a tener emparejadas, donde sepamos a ciencia cierta que los gritos realmente no suponen un problema y que les van a dar la oportunidad de reproducirse.
Sin duda alguna la menos exigente de todas las cacatúas. Su comportamiento nos recuerda muchísimo al de las cotorritas ninfa. En esta especie hay mucha diferencia entre adquirir un macho o una hembra. Los machos son excelentes habladores y tienen muchísimo más carácter, son más dominantes, mientras que las hembras a penas suelen hablar, pero son más dóciles, mucho más dulces a la hora de relacionarnos con ellas.
Los gritos de la cacatúa rosada son mucho menos fuertes que los de las cacatúas blancas lo que sin duda alguna es otro punto a su favor.
En cuanto a su alimentación, hemos de tener en cuenta que estas cacatúas provienen de una zona semiárida en la que apenas hay nada que comer. Esto hace que su organismo esté diseñado para aprovechar al máximo las escasas semillas que encuentran y que además ellas sientan una enorme ansiedad por la comida. En cautividad solemos sobrealimentarlas y con mucha frecuencia desarrollan problemas graves por la obesidad llegando con frecuencia a tener tumores grasos que muchas veces acaban con su vida. En estas cacatúas es especialmente importante controlar su alimentación no dándoles más comida de la necesaria y sobre todo eliminar de su dieta semillas muy grasas como pipas de girasol o cacahuetes.
Exactamente igual que la cacatúa galerita galerita, con la excepción de que su tamaño es mucho menor lo que la hace un poco más manejable.
Desde mi punto de vista esta es quizás la más fácil de tener de todas las cacatúas blancas. Es una subespecie de la que hemos criado muchos pichones y que en general han dado un resultado estupendo, dando pocos problemas de gritos o picaje de plumas. Parece que son menos sensibles a la soledad que otras cacatúas.
Exactamente igual que la Cacatua galerita galerita.